Grazia y Maurizio Belloni, compañeros tanto en la vida como
en el trabajo, fundaron Camomilla S.p.A. el 7 de marzo de 1983. La
experiencia en el sector de los complementos y el dinamismo
profesional de Grazia se unió al talento creativo de Maurizio,
para dar vida a un “desafío contracorriente” que
se ha convertido en una sólida realidad del mundo de la moda y
del panorama empresarial italiano actual.
Nos encontramos en los primeros años 80, dominados por el
color negro de las “mujeres trabajadoras”. Camomilla
Milano se impuso desde el principio como una marca no convencional,
creadora de una línea repleta de flores, iconos
románticos y colores pastel. Sus primeros productos fueron
mochilas, bolsos y carteras, realizados de forma artesanal.
Maurizio creaba los modelos y diseñaba los tejidos, mientras
Grazia se ocupaba de la producción y organización de la
compañía.
Rápidamente, la empresa amplió y diversificó su
producción para convertirse en el punto de referencia de las
mujeres de cualquier edad, que viven la moda como un
“juego” absolutamente personal y cargado de
emociones.
En 1991, Camomilla Milano inició su colaboración con la
multinacional japonesa Sanrio LTD, quien le confió la
distribución exclusiva en Italia de los productos con marca
Hello Kitty y, sucesivamente, la licencia de creación y
producción internacional de las colecciones Hello Kitty by
Camomilla Milano. Una relación comercial que se mantiene
aún vigente.
En 2007, los hijos de Maurizio y Grazia entraron a formar parte de
la empresa, para seguir interpretando con la misma
pasión la tradición de Camomilla Milano. Desde el
principio, Francesca, Directora de Marketing, y Nicolas, Director
de Expansión Internacional, tuvieron claro el futuro de la
marca.
En 2008, la empresa celebró sus 25 años de actividad, con
la apertura de los primeros Camomilla Store en Milán y Verona.
Después vino la tienda en Roma, en 2009, y la incursión
en los mercados de Bélgica, España, Francia y
Portugal.
La empresa, con sede en Buccinasco (MI), cuenta actualmente con 80
empleados y desarrolla su producción tanto en Italia como en
el extranjero. Camomilla Milano confía a una seleccionada red
de distribuidores especializados, provenientes de destacados
sectores de producción, la elaboración de los productos
creados por el departamento interno de diseño.
“Complementos y emociones” es el leitmotiv con el que
Camomilla Milano habla a las mujeres. Consciente de que las
consumidoras de hoy en día -más autónomas y
dueñas de sus decisiones- no aman la moda que impone reglas o
que ata a modelos predefinidos, alejados de lo cotidiano; sino que
buscan complementos que les permitan interpretar sus estados de
ánimo y crear cada día un look único y
personal.
Camomilla Milano no es sólo una marca, es una emoción, un
estado de ánimo que se suma a mil formas de ser…
¡siempre con una pizca de ironía y diversión!